El rugido de lengüeta del soul clásico.
Cada nota es una grabación de un Wurlitzer 200 real, el pequeño piano eléctrico que se oye en discos de soul y pop de los años 60 y 70. Lengüetas de acero golpeadas por martillos le dan un gruñido cálido y algo saturado, y cada nota se midió y se afinó al tono exacto.
